
Al comenzar la fase de eliminación directa del Mundial de 2026 (organizado por Estados Unidos, Canadá y México), Inglaterra —una de las favoritas del torneo— se enfrentó en dieciseisavos de final a la República Democrática del Congo, equipo que debutaba en esta instancia. Los "Tres Leones" sufrieron un revés tempranero al encajar un gol relámpago en el minuto 7. A Inglaterra le costó superar a su rival durante una primera parte plagada de errores, pero el partido cambió en la segunda mitad cuando el técnico Thomas Tuchel decidió dar entrada a Gordon y Saka para reforzar el ataque por las bandas. Un mar de blanco inundaba las gradas y las Camisetas selección fútbol que vestían los jugadores ingleses estaban empapadas en sudor; sin embargo, la imagen más impactante era la clásica Camiseta fútbol Inglaterra Mundial 2026 Comprar blanca con el número 9 de Harry Kane, una prenda destinada a convertirse en el símbolo de la salvación de los "Tres Leones" aquella noche.
En el minuto 75, Gordon —que había entrado desde el banquillo— envió un centro preciso desde la izquierda; Kane se elevó para conectar el balón y cabeceó con potencia hacia el palo largo: ¡1-1! Impulsada por este ímpetu, Inglaterra no dio tregua a su rival. En el minuto 86, Gordon volvió a desbordar por la banda y centró el balón hacia el interior; Kane se acomodó en el borde del área, buscó el ángulo de tiro y conectó un disparo formidable que se coló por la escuadra: ¡2-1! El doblete de Kane culminó una remontada espectacular cuando el equipo estaba al borde de la eliminación, asegurando así un sufrido pase a octavos de final. Los cambios de Tuchel resultaron decisivos: las dos asistencias de Gordon rompieron el empate, mientras que Kane —siempre sereno dentro del área— demostró una vez más ser un hombre para las grandes citas.
Tras lograr la clasificación, los "Tres Leones" afrontan ahora un desafío aún mayor: el duelo de octavos de final contra la anfitriona, México, en el Estadio Azteca de Ciudad de México, situado a 2.200 metros sobre el nivel del mar. Fue precisamente allí donde, en 1986, Inglaterra vio cómo sus sueños se desvanecían a causa de la "Mano de Dios" de Maradona. Ahora, al regresar a este escenario cuarenta años después, se enfrentan a una selección anfitriona descansada que ostenta un historial perfecto de cuatro victorias, todo ello en medio de una afición local ensordecedora. Entre la altitud, la presión arbitral y la atmósfera intimidante de México, el próximo partido será más que una simple pugna de táctica y técnica: será un duelo de voluntades y de historia. ¿Podrán los «Tres Leones» exorcizar los fantasmas de hace cuarenta años? Aguardamos el veredicto en el Estadio Azteca.